La temporada 2013-2014 es recordada como una de las más emocionantes en la historia del Eibar. Después de años de luchas en las divisiones inferiores, el club finalmente logró su sueño de ascender a la primera división del fútbol español. Dirigidos por el entrenador José Luis Mendilibar, los Armeros mostraron un juego sólido y cohesionado que los llevó a la cima de la tabla de la Segunda División.
El Estadio Municipal de Ipurúa se convirtió en un fortín donde los aficionados apoyaron incansablemente a su equipo. Cada partido era una celebración, y el ambiente en el estadio era electrizante. La afición, conocida por su lealtad y pasión, desempeñó un papel fundamental en el éxito del equipo, creando un ambiente inigualable que motivó a los jugadores a dar lo mejor de sí.
El ascenso no fue fácil. Eibar enfrentó una dura competencia de equipos como el Deportivo de La Coruña y el Real Valladolid, pero el equipo mantuvo su enfoque y determinación. En un momento clave de la temporada, Eibar se enfrentó a la necesidad de ganar en las últimas jornadas. En un partido de infarto, lograron una victoria que les aseguró el segundo lugar en la clasificación, asegurando así su lugar en La Liga.
El momento culminante llegó el 1 de junio de 2014, cuando el Eibar celebró su ascenso en un partido donde los armeros sellaron su destino. La alegría desbordante en las calles de Eibar y el Estadio Ipurúa fue un testimonio del impacto de este logro en la comunidad. Este ascenso no solo representaba un hito deportivo, sino también una reivindicación de la identidad del club y su relación con la ciudad.
A través de su ascenso a La Liga, Eibar demostró que en el fútbol, la pasión y la entrega pueden superar cualquier obstáculo. Este logro ha dejado una huella imborrable en la historia del club y en el corazón de sus aficionados, convirtiendo la temporada 2013-2014 en un capítulo legendario que será recordado por generaciones.
Con cada año que pasa, el milagro de Ipurúa sigue viviendo en la memoria colectiva de la afición armera, recordándoles que con esfuerzo y unidad, los sueños pueden hacerse realidad.
Eibar Hub